Si otra persona utilizara el coche antes que tú, ¿lo notarías? Probablemente al instante. Con el asiento en una posición diferente y los retrovisores desordenados, una emisora de radio diferente y el aire acondicionado directo hacia ti. Si te ha pasado alguna vez -y estamos bastante seguros de que lo has hecho- estos pequeños cambios pueden ser un gran problema. Especialmente antes de un viaje largo. Reajustar todo a tu gusto requiere tiempo y nervios, dos cosas que a la mayoría de nosotros no nos sobran hoy en día.
Entonces, ¿qué debemos hacer? De momento: Respirar hondo y hacer que vuelvas a sentir tu coche adaptado a ti. Ya hemos hablado de la importancia de la posición correcta de los asientos en nuestra serie sobre la salud del conductor, puedes volver a leerlo para comprobar cómo ajustarlo de la mejor manera. Y las buenas noticias llegarán en un futuro próximo, porque puede que no tengas que preocuparte por estas cosas durante mucho más tiempo. El coche se adaptará pronto a ti. De hecho ya ocurre, desde la colocación de tu asiento hasta el saludo por tu nombre y el recuerdo de tus ajustes preferidos, los modelos de coches modernos pueden memorizar y recuperar una gran variedad de información sobre sus pasajeros.
¿Cómo funciona? La palabra mágica es digitalización. Es el principal impulsor y facilitador del nivel de personalización que pronto experimentaremos. Los sistemas centrales de a bordo, que ya existen en numerosos modelos nuevos, pueden por ejemplo, unir los componentes electrónicos del coche y controlarlos de forma centralizada. Esto significa que: Si tu asiento se puede controlar electrónicamente, el sistema podría hacerlo por ti. Y si es así, ¿por qué no hacerlo automáticamente? Esto, en pocas palabras, es una pequeña parte del panorama más amplio que es la conducción personalizada. El único requisito es que te identifiques ante el coche y éste se transformará en tu espacio personal sobre ruedas.