Este enfoque sostenible también está cambiando la forma de entender los beneficios corporativos. El modelo tradicional de coche de empresa está evolucionando porque los empleados, especialmente los más jóvenes, valoran más la flexibilidad y la responsabilidad ambiental.
Julien Chabbal, CEO de Alphabet Francia, señala que muchas empresas están ampliando su oferta de movilidad: desde presupuestos específicos para transporte hasta el reembolso de abonos de transporte público, pasando por la instalación de cargadores en las oficinas o incluso ayudas para poner un punto de carga en casa. Además, elegir un vehículo eléctrico puede tener premio, como acceder a modelos de gama superior, lo que motiva aún más el cambio hacia lo "verde".
Al integrar estas medidas, las empresas no solo fomentan una movilidad más limpia, sino que se vuelven mucho más atractivas para una plantilla que quiere capacidad de elección y responsabilidad.