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La mejor carretera del mundo está en Europa

La mejor carretera del mundo está en Europa
La mejor carretera del mundo está en Europa

Casi todos los trayectos por carretera pueden terminar convirtiéndose en una aventura. Pero, ¿qué hace una ruta especial para un conductor? Y, todavía más importante, ¿qué vías son las más estimulantes? Aunque los factores que generan sensaciones positivas al volante son diversos, un equipo de ingenieros de Ford Performance ha investigado las claves para catalogar las mejores carreteras del mundo para conducir, y regalarle de esta manera a los más inquietos un motivo más para coger el coche y adentrarse en la emoción de vivir nuevas experiencias. Durante un año estos expertos se equiparon con un odómetro estudiando curvas y rincones de todo el mundo y puntuando cada ruta en categorías como emoción, calidad de la superficie de la carretera, accesibilidad, hospitalidad, paisajes y comida y bebida.

¿El resultado? El estudio determinó que la mejor carretera se encuentra en Rumanía y tiene por nombre Transfagaras, también conocida como “el camino de las nubes”. Es la segunda carretera más alta del país y fue construida con unos objetivos militares estratégicos en los años 70 (para una hipotética invasión de la Unión Soviética). Es ancha, está bien asfaltada, posee una pendiente moderada y se caracteriza por sus curvas cerradas en zig-zag, por lo que se recomienda visitarla en los meses de verano ya que en invierno la cantidad de nieve puede hacer difícil y peligroso su recorrido (razón por la cual muchas veces es cerrada).

¿Por qué se considera la mejor carretera del mundo?

Esta extraordinaria ruta permite descubrir un sinfín de rincones a lo largo de sus 90 kilómetros de curvas que recorren desde el sur de los Cárpatos hasta ciudades como Sibiu, pasando por los dos picos más altos del país: el Moldoveanu y el Negoiu. La vía continúa directa a unos glaciares a 2034 metros de altura, que marcan el punto más alto del recorrido y desde donde se pueden apreciar unas increíbles vistas. Eso sí, aunque el paisaje te dejará embelesado: ¡ojo con los propensos a sufrir mareos! Las curvas pronunciadas pueden jugar malas pasadas a los más sensibles.

En cuanto al alojamiento a pie de carretera, el complejo turístico Capra tiene muy buenas valoraciones y está ubicado en las cercanías del lago Balea. Lo que te dará oportunidad de descubrir joyas como el castillo de Poienari: la residencia original del famoso Drácula. Podrás acceder a él haciendo senderismo a través del bosque mientras disfrutas de la compañía de ciervos y otros animales exóticos. La cascada Balea, el lagro Capra o el Monasterio de Curtea de Arges (una joya del arte bizantino rumano) son otros puntos de interés turístico a los alrededores de Transfagaras.

En definitiva: 90 kilómetros llenos de sorpresas y extraordinarios paisajes que te permitirán descubrir la Transilvania medieval, sus lagos, colinas y ciudades de colores, pequeños rincones que te mantendrán en un estado de deleite continuo.