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Renting o Leasing ¿cuál es la diferencia para tu empresa?

¿Has oído hablar del leasing y del renting pero no tienes muy claro cuáles son las diferencias entre uno y otro?

Pueden parecer opciones parecidas, pero no lo son. Te explicamos sus principales diferencias para que dispongas de toda la información antes de decidir cuál de las dos se ajusta mejor a tus necesidades.

¿Qué es el renting?

Consiste en alquilar un coche a largo plazo con todos los servicios incluidos, pagando una cuota fija mensual. Está dirigido a empresas - sea cual sea su tamaño-, autónomos y a particulares. El periodo de alquiler varía según lo que quiera el cliente, pero suele durar cuatro años de media y no existe una obligación de compra al finalizar.

De hecho, una de las principales ventajas del renting es que después de finalizar el contrato, puedes cambiar de vehículo, pudiendo disfrutar siempre de modelos de tecnología y seguridad avanzada. Además, con el renting no asumes riesgos asociados a la propiedad del vehículo, como son la responsabilidad administrativa (pago de impuestos, etc.), la responsabilidad civil, averías imprevistas, y la obsolescencia o reventa del vehículo al final de su vida útil.

El renting también tiene ventajas fiscales para las sociedades y autónomos, ya que se considera un gasto mensual más que se resta de los ingresos, y pueden deducir hasta el 100 % de la cuota de renting (sin incluir el IVA) en el Impuesto sobre Sociedades y en el IRPF.

La diferencia entre renting y leasing

 

¿Qué es el leasing?

El leasing está tipificado como un arrendamiento financiero. Al contratar un vehículo a través de leasing, un tercero (banco, empresa de leasing…) efectúa la compra por el cliente, con la condición de que éste le devuelva el dinero en cuotas mensuales fijas o variables durante la vida útil del vehículo, sin incluir los gastos que origine. La fórmula de leasing no exige la compra final del coche, pero sí da la opción de hacerlo.

Con esta fórmula, la persona asume todos los costes de mantenimiento, puesto que la cuota que se paga no cubre los costes adicionales (el seguro, el pago de impuestos municipales, revisiones mecánicas, sustitución de coche, etc.) y exige la contratación de un seguro para el bien arrendado impactando en los gastos a pagar.

 

Ahora que ya conoces más sobre el renting, te invitamos a que descubras en nuestra página web cómo podemos ayudarte a optimizar tu movilidad, sean cuales sean tus necesidades.