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¿Cuánto queda realmente para el vehículo sin conductor? La automatización de la conducción ya está aquí

La conducción autónoma tendrá un gran impacto en nuestra movilidad (y en nuestra vida) en un futuro no muy lejano. Desde los usuarios particulares hasta las más grandes corporaciones se verán afectados por este cambio que, con sus pros y contras, todavía está rodeado de cierta incertidumbre.

Pero antes de analizar sus características, conviene primero preguntarse: ¿a qué nos referimos con conducción autónoma? Como si de un vehículo de una película futurista se tratase, hablamos de un tipo de automóvil con los sensores, procesadores, software y actuadores que permiten que el vehículo circule por sí mismo, sin intervención directa del conductor. Esta autonomía trae asociada un gran número de beneficios; por ejemplo, ¿te imaginas cuánto tiempo ganarías al día pudiendo emplear los desplazamientos en tu vehículo en trabajar, leer, organizar tus vacaciones o cualquier otro tipo de tarea? Sin embargo, y dejando a un lado el debate sobre la seguridad de estos vehículos, la conducción autónoma alteraría profundamente el funcionamiento de un gran número de sectores. Si tal y como han expuesto desde el área de Innovación Corporativa de MAPFRE, «los coches autónomos podrán liderar una reducción del 93% de los accidentes en 2040», ¿cuál sería el futuro, por ejemplo, del sector asegurador en esta materia? Probablemente algunos sectores tendrán que evolucionar su forma de entender su relación con los clientes y la sociedad.

Aun así, aunque esta realidad esté cada vez más cerca, todavía va a hacerse esperar durante un tiempo. Para monitorizar este proceso, la Sociedad de Ingenieros Automotrices (SAE) ha creado el Estándar SAE J3016, una clasificación que distingue 5 niveles diferentes en función de una mayor o menor autonomía, que mide cuatro aspectos fundamentales:

  • ¿Quién se encarga del movimiento del vehículo?
  • ¿Quién gestiona la detección y respuesta ante objetos y eventualidades?
  • ¿Quién se encarga del respaldo de la conducción en caso de fallo del sistema?
  • ¿Quién controla el funcionamiento del sistema bajo condiciones específicas?

Los 5 niveles para la automatización de la conducción

 

Nivel 0 - No hay automatización de la conducción.

Las tareas de conducción dinámica son realizadas completamente por el conductor.

Nivel 1 - Asistencia al conductor.

El vehículo cuenta con algún sistema de automatización de la conducción –el control del movimiento longitudinal o el control del movimiento lateral, pero no ambos a la vez-. El resto de tareas la sigue realizando el conductor.

Nivel 2 - Automatización parcial de la conducción.

El vehículo cuenta con sistemas de automatización de la conducción para el control del movimiento longitudinal y el control del movimiento lateral a la vez. Sin embargo, el sistema no cuenta con detección y respuesta ante objetos y eventualidades de manera completa, y de nuevo esta tarea recae en el conductor. De igual manera, el funcionamiento del sistema sigue limitado. En este momento, ¡este es el nivel en el que se encuentran los coches actuales con esta tecnología!

Nivel 3 - Automatización condicionada de la conducción.

El vehículo cuenta con sistemas de automatización de la conducción. Además, el sistema cuenta con detección y respuesta ante objetos y eventualidades de manera completa. En este nivel se habla de usuario preparado para intervenir si el sistema lo solicita o se produce un fallo, por eso el conductor a veces actúa y otras no. Por lo contrario, el funcionamiento del sistema sigue limitado.

Nivel 4 - Automatización elevada de la conducción.

El vehículo cuenta con sistemas de automatización de la conducción. Junto a esto, ya no es necesario un usuario preparado para intervenir si el sistema lo solicita. Sin embargo el funcionamiento del sistema sigue limitado.

Nivel 5 - Automatización completa de la conducción.

El vehículo cuenta con sistemas de automatización de la conducción y el sistema cuenta con detección y respuesta ante objetos y eventualidades de manera completa. Además, ya no es necesario un usuario preparado para intervenir si el sistema lo solicita y no hay condiciones específicas limitantes para el funcionamiento del sistema, por lo que no es necesario el conductor.

Si bien no se prevé que la escala se complete hasta dentro de 15 o 20 años, ¿cuál es tu opinión sobre la conducción autónoma?